Inauguración de la exposición “La Nostra festa, els bous” en Meliana.

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Durante la inauguración de la exposición “La Nostra festa, els bous” en Meliana,

Gobernación estudia permitir los burladeros de madera en los festejos de ‘Bous al Carrer’
• El conseller ha explicado que se está valorando modificar “aspectos puntuales del texto, sin mermar ningún aspecto relativo a la seguridad de los participantes y los animales” .
• El próximo mes de junio tendrán lugar las terceras jornadas de ‘Bous al carrer’.

Valencia (23-04-10).- El conseller de Gobernación, Serafín Castellano, ha asistido esta tarde a la inauguración de la exposición ‘La Nostra festa, els bous’, que se enmarca en la Primera Semana Cultural Taurina de Meliana, donde ha explicado que se está estudiando modificar “aspectos puntuales” el Decreto de Festejos Taurinos Tradiciones en la Comunitat (‘Bous al carrer’), tales como permitir las defensas personales de madera, que se sumarán a los burladeros metálicos, muy habituales en municipios de la provincia de Castellón.

En este sentido, Castellano ha explicado que tras varias reuniones “su departamento está valorando la posibilidad de poder hacer cambios puntuales en el Decreto para matizar y aclarar algún aspecto técnico relacionado con las plazas de toros portátiles y cuestiones asociadas a los seguros”.

Así pues, Castellano ha insistido en que estos cambios se van a llevar a cabo “sin mermar ningún aspecto relativo a la seguridad tanto de los participantes, asistentes y animales. Contamos con Decreto más estricto de España, pero se puede mejorar. Por ello, estamos estudiando modificar dichos asuntos”.

El titular de Gobernación ha destacado que el objetivo principal del Decreto “es equilibrar el disfrute de los festejos y las medidas de seguridad, primordiales en este tipo de celebraciones que conllevan un riesgo para los participantes y público asistente”.

Defensa de los festejos taurinos

Asimismo, el conseller ha recordado que los festejos taurinos gozan de un gran arraigo en la Comunitat Valenciana, en concreto, al año se celebran alrededor de 6.000 festejos y el 60% de los municipios valencianos acoge algún tipo de festejos populares.

El conseller de Gobernación ha anunciado que durante los meses de mayo y junio tendrán lugar las terceras jornadas de ‘Bous al Carrer’ dirigidas a los directores de estos festejos, voluntarios y asociaciones y peñas taurinas, con el objetivo de que los asistentes profundicen y actualicen sus conocimientos relacionados con la celebración de festejos taurinos tradicionales.

Asimismo, Castellano ha recordado el compromiso del Consell con la defensa de las tradiciones y ha señalado que su departamento “está llevando a cabo diferentes actuaciones tanto desde el punto de vista legislativo, como en materia de formación y de protección de lo que es una de las señas de identidad más improtantes de la cultura valenciana”.

En concreto, el conseller de Gobernación ha indicado que se está ultimando el nuevo Reglamento de Espectáculos Taurinos de la Comunitat Valenciana que regulará las 13 plazas de toros históricas o tradicionales, y ha recordado que el Consell ha iniciado los trámites para la declaración como Bien de Interés Cultural los “Bous al Carrer” y las corridas de toros, con el fin de garantizar su pervivencia y continuidad.

“En definitiva, el Consell siempre se ha proclamado defensor de las tradiciones y la cultura valenciana y, en consecuencia tomamos la delantera en la defensa y protección de nuestras fiestas tradicionales”, ha concluido Castellano.

Fuente: Departamento de comunicación de la Generalitat Valenciana.

Serafín Castellano ha asistido a la Feria del Caballo y el Toro.

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El Consell estudia modificar aspectos puntuales del Decreto de ‘Bous al Carrer’
• Castellano ha resaltado que los cambios se realizarán “sin mermar ningún aspecto relativo a la seguridad de los participantes y los animales”
• El conseller ha recordado la defensa de la Generalitat hacia los festejos taurinos tradicionales y las corridas de toros.
Valencia (16-04-10).- El conseller de Gobernación, Serafín Castellano, ha anunciado, durante la Feria del Caballo y el Toro, FIECVAL 2010, que, después de tres años de aplicación del Decreto de ‘Bous al Carrer’ y tras diversas reuniones de carácter técnico con los sectores implicados “estamos estudiando modificar el Decreto de ‘Bous al Carrer’ en lo relativo a cuestiones puntuales, como permitir los burladeros personales de madera, y otros asuntos técnicos, como lo relacionado con las plazas de toros portátiles, documentación de ganadería para evitar resquicios al intrusismo no profesional y cuestiones asociadas a los seguros”.

En este sentido, Castellano ha resaltado que estos cambios se realizarán “sin mermar ningún aspecto relativo a la seguridad tanto de los participantes asistentes y como de los animales. Contamos con Decreto más estricto de España, pero siempre se puede mejorar y, por ello, estamos estudiando modificar estas cuestiones puntuales”.

Por ello, ha indicado que la legislación de la Comunitat “permite un justo equilibrio entre el disfrute de una fiesta tan arraiga en la Comunitat, como es la taurina, con las medidas de seguridad”.

Castellano ha apuntado que en el ámbito legislativo, la conselleria está llevando a cabo diferentes iniciativas, tales como, el Reglamento de Espectáculos Taurinos de la Comunitat, el Decreto de Festejos Taurinos Tradicionales ‘Bous al Carrer’, la Orden de colaboradores voluntarios, etc.

Respecto al primero, ha explicado que busca “armonizar diferentes aspectos con las particularidades de los espectáculos taurinos, especialmente los que cuentan con gran arraigo en la Comunitat, como son los ‘bous al carrer’, así como adecuar y modernizar el régimen aplicable a la tipología de las plazas” y ha agregado que, todo ello, “con el objetivo, siempre, de hacer compatible la seguridad de las personas, el respeto de los animales y la pervivencia de la fiesta”.

Por otro lado, el conseller de Gobernación ha recordado que durante el año pasado se celebraron 5.289 festejos, según la Memoria de Bous al Carrer. “El gran número de estos festejos llevó a aprobar en 2007 el Reglamento de Festejos Taurinos Tradicionales en la Comunitat, a través del cual se prevé el equilibrio entre el disfrute de una fiesta tradicional en nuestra Comunitat y las adecuadas medidas de seguridad”, ha apuntado.

Asimismo, Castellano ha resaltado las iniciativas en materia de formación que la conselleria ha puesto en marcha: “En 2009 organizamos las II Jornadas de Bous al Carrer a las que se invitaron 298 municipios, y ahora estamos ultimando las de este año dirigidas a las peñas taurinas. Además, el pasado mes de febrero clausuré las V Jornadas de Formación de Presidentes y Delegados Gubernativos de Plazas de Toros”.

Bien de Interés Cultural

Por otro lado, Serafín Castellano ha indicado que el departamento que dirige está manteniendo diversas reuniones “para la elaboración de un informe sobre los antecedentes históricos y las distintas modalidades de los festejos taurinos para que pronto sea remitido a la Conselleria de Cultura y se inicie el expediente que declare Bien de Interés Cultural (BIC) dichas fiestas y las corridas de toros”.

Castellano ha asegurado que el Consell “siempre se ha proclamado defensor de las tradiciones y cultura valenciana y, por ello, hemos propuesto que la fiesta nacional sea declarada Bien de Interés Cultural. La protección de la Generalitat va más allá e incluye las modalidades de festejos tradicionales taurinos de ‘bous al carrer’ ”.

“Se trata –ha continuado- de defender aquello que se considera una seña de identidad de los valencianos. Además, cualquier medida restrictiva con respecto a los festejos taurinos no sólo implicaría un menoscabo de dicha idiosincrasia, sino también comportaría graves consecuencias de tipo económico, social y cultural”.

“Todas estas iniciativas demuestran que el Consell defiende y apoyo a unas celebraciones que se encuentran afianzadas en nuestro país y en la Comunitat Valenciana, haciendo que formen parte de nuestra identidad y cultura”, ha concluido.
Fuente: Departamento de comunicación de la Generalitat Valenciana

Valencia ( 10ª de Fallas ), Solitaria oreja para Ponce en una tarde marcada por el mal juego de los cuvillos.

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Valencia, viernes 19 de marzo. 10ª Feria de Fallas. Tres cuartos de entrada.

Toros de Núñez del Cuvillo, terciados y varios anovillados, aunque con puntas la corrida. Descastados, sin clase y deslucidos.

Enrique Ponce, oreja y silencio.
Sebastián Castella, fuerte ovación tras petición y saludos tras aviso.
José María Manzanares, silencio en ambos.

Valencia (España). Por segundo año consecutivo, y después de una feria en la que se han otorgado algunos trofeos con muy estrechos argumentos, el presidente decidió de manera totalmente caprichosa denegar un trofeo que había sido pedido con absoluta unanimidad por parte del público para el torero francés, que se apretó primero por delantales para luego hacer un quite de gran altura por chicuelinas al segundo, antes de instrumentar una labor de gran convicción y seguridad ante un toro muy ofensivo y estrecho que por abajo tendía a perder las manos y por arriba se defendía, frente al que el torero acabó haciendo alarde de su dominio entre los pitones.



Castella apostó desde el principio midiendo en el castigo al quinto, un toro que se movió con emoción pero sin ritmo ni entrega, con el que el torero hizo un ejercicio de valor apabullante desde su inicio de faena con un pase cambiado por la espalda. Fue una labor de gran determinación en la que al principio le dio sitio al toro para aprovechar su inercia entre pase y pase. Por la izquierda le enganchó la embestida siempre por delante y consiguió muletazos largos. Puso la plaza en pie con dos circulares invertidos muy redondos. Si no falla con la espada y el descabello, le piden las dos orejas.






Antes, Enrique Ponce cortó la única oreja de la tarde al primero, un toro de mediana condición, noble pero de empuje justo, al que el valenciano potenció virtudes en una faena elegante y técnica a partes iguales rubricada de una estocada de lenta ejecución y ligeramente desprendida de colocación. El cuarto fue un toro reservón, que se defendió y protestó con aspereza con el que el valenciano no tuvo opción.



Completaba el cartel José María Manzanares, que muleteó al manejable tercero con cierta intermitencia en una faena en la que sobresalió una gran serie en redondo y una superior estocada. El que cerró plaza fue un toro noble pero justo de raza que se desplazó con cierta largura por el pitón derecho aunque por el izquierdo se quedó más corto. A Manzanares le costó dotar de ligazón un trasteo que por esta circunstancia contó con escaso eco. Volvió a destacar con la espada.

Valencia (9ª de fallas ), Rui Fernandes, en hombros; brilla Leonardo Hernández.

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Valencia, viernes 19 de marzo. 9º Feria de Fallas. Tres cuartos de entrada.

Toros de San Pelayo, muy desiguales de hechuras y manejables en conjunto. Destacaron 1º, 5º y 6º.

Antonio Domecq, silencio tras aviso.
Rui Fernandes, dos orejas.
Álvaro Montes, silencio.
Sergio Galán, oreja.
Leonardo Hernández, oreja.
Manuel Lupi, oreja.

Valencia (Esp.). -Rui Fernandes
ha salido en hombros en el festejo matinal del día de San José que se ha celebrado este mediodía en la plaza de toros de Valencia. El jinete portugués fue el máximo triunfador de un espectáculo entretenido en el que Leonardo Hernández cuajó la actuación más rotunda y Antonio Domecq dejó pasajes de mucha torería. Ambos perdieron mayor premio con los rejones de muerte de una manejable corrida de San Pelayo de la que también obtuvieron un trofeo Sergio Galán y Manuel Lupi.




Rui Fernandes
completó u
na actuación vibrante y espectacular en la que destacó a lomos de Ozono en el tercio de banderillas. Un rejonazo fulminante fue determinante para la concesión del doble trofeo. También Leonardo Hernández pudo cortar las dos orejas del quinto, un buen toro frente al que quedó de manifiesto su clasicismo y pureza en las batidas al pitón contrario sobre Verdi y Amatista, con el que también toreó de costado con gran ajuste y templanza.



Sergio Galán anduvo sobrio y elegante con un animal de poco celo con el que destacó a lomos de Vidrié y Apolo mientras Manuel Lupi cumplimentó una actuación esencialmente entregada con un animal distraído al que mató de un efectivo rejonazo.




Antonio Domecq
, por su parte, había realizado lo más torero de la mañana con e
l ejemplar que abrió plaza, al que toreó de costado con temple y compás montando a Ruiseñor. Con Cacao puso dos pares de banderillas a dos manos de limpia ejecución pero los cinco pinchazos y un rejonazo trasero le dejaron sin premio. Alvaro Montes destacó en un emocionante saludo con la garrocha al tercero, para luego completar una actuación más desigual.

Imágenes: Paco Ferrís

Valencia ( 8ª de fallas ), crónica de una vergüenza anunciada.

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Valencia, jueves 18 de marzo. 8ª feria de fallas. Casi lleno.

Toros de Juan Pedro Domecq, desiguales de presentación, varios de ellos muy terciados. Flojos, descastados y deslucidos.

Julio Aparicio, silencio en ambos.

Morante de la Puebla, saludos y silencio.

Cayetano, silencio tras aviso y silencio.

Cayetano pasa a la enfermería al finalizar el festejo.

Valencia (Esp.) El gozo en un pozo. Si la primera parte de la corrida apuntó virtudes y se sujetó en una faena personalísima de Morante de la Puebla y en otra de torero suelto de Cayetano, se esperaba aún más de la segunda. Allí se enlotaron los toros más serios y mejor hechos que, sin embargo, no mejoraron en nada el espectáculo. Se defendió el cuarto, el quinto, de preciosas hechuras, fue manso y complicado y el sexto, que tuvo un son excelente, no tuvo fuerza para desarrollar su bravura. De la apacible-desafortunada tarde, reseñar la fea cogida que sufrió Cayetano, afortunadamente sin ser herido.




Morante se llevó los olés más fuertes y los pitos más evidentes. Lo primero gracias a una faena muy personal a un toro manejable, el jabonero segundo, que mejoró en una muleta llena de sutileza y naturalidad, especialmente por el pitón derecho. Muy decidido Morante, adornó siempre cada tanda con detalles torerísimos marca de la casa. Tenía ganada una oreja pero la perdió con una estocada tendida y la lenta agonía del toro.


Esa faena, junto a la de Cayetano en el tercer episodio, fueron lo más lucido de la tarde. Tuvo buen son y buenas embestidas este toro al que Cayetano le hizo un quite por tijerillas embebiendo al toro en los vuelos del capote. Tuvo aplomo la faena y corrió muy bien la mano por el pitón derecho, cuando trataba de cerrarlo el de Juan Pedro le sorprendió y le volteó de fea manera, pero afortunadamente se libró de la cornada. Pudo ser y no fue el capítulo sexto. Salió un toro colorado con muy buen galope y tomó bien los vuelos del capote pero comenzó pronto a blandear las manos. Fue bravo pero sin la fortaleza suficiente para permitir una faena en la que Cayetano quiso y hasta trazó muletazos limpios pero el animal claudicó varias veces.



Eso fue lo más destacado de una corrida en la que el resto de los pasajes tuvo escasa importancia. Fue noble pero escaso de fondo y empuje el primero con el que Aparicio pasó el trámite intentando lo que no podía ser. El segundo de su lote, un toro serio y de buenas hechuras, derrotó al pasar por la muleta. El torero nunca le bajó la mano, quizá pensando que podía claudicar, pero a lo mejor era el único remedio para corregir ese defecto. Al manso quinto Morante de la Puebla le tocó los costados después de que el toro le pegara un brinco feo en el inicio de faena. Se lo quitó de en medio sin más.
Imágenes: Paco Ferrís

Valencia ( 7ª de fallas ), Luque herido, Pinar puntua.

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Valencia, miércoles 17 de marzo. 7ª feria de fallas. Más de media plaza.

Toros de Alcurrucén, bien presentados. Mansos en caballos pero manejables en conjunto para la muleta. Destacaron el noble 1º y el gran 4º. Encastados y exigentes 2º y 3º. Manejable el 5º.

Manuel Jesús 'El Cid', silencio tras aviso, saludos tras aviso y silencio.

Daniel Luque, ovación tras aviso en el único que estoqueó.
Rubén Pinar, silencio tras aviso y oreja.

En la enfermería fue atendido Daniel Luque de "herida en la cara antero interna tibial de la pierna derecha de ocho centímetros que desgarra el músculo tibial. Pronóstico menos grave. Trasladado a la Clínica Casa de la Salud".

Ni mucho menos fue corrida para tirar cohetes, aunque tras doblar el último toro daba la sensación de que hubo oportunidades varias.

Al "Cid" le falló la espada después de cuajar bien un toro. Luque terminó herido cuando estaba a punto también de redondear el triunfo. El mejor parado, Pinar, se llevó la única oreja de la tarde, en el quinto, por una faena de mucho tesón.

"El Cid" comenzó con cierta inseguridad frente al que abrió plaza. Lances de latiguillo, como con prisas para que pasara el toro. Muletazos con el engaño retrasado, y despegado, embarullándose más de la cuenta hasta perder varias veces la colocación. Este toro no tuvo mala condición. Por tanto, al debe del torero.

Todo lo contrario estuvo el de Salteras frente al cuarto, toro que manseó de salida pero que iría a más en la muleta. Aquí "El Cid" anduvo con mucha firmeza. Una actitud bien distinta. Muy resuelto y con despaciosidad, las primeras series por la derecha fueron de categoría. La figura muy asentada también en el toreo al natural ya en el último tramo. Y "cositas" a base de remates por abajo, con torería. Estaba a punto de cortar una oreja, o quién sabe si le hubieran pedido las dos, cuando se interpuso un pinchazo, del que salió con un corte en la cara
posiblemente al golpearse con la espada. Sonó un aviso y aunque el toro cayó en el siguiente intento, ya estaba frío el ambiente.

Después de haber estado en la enfermería para asegurarse de que el porrazo no tenía mayores consecuencias, salió "El Cid" a hacerse cargo del último, un toro que humillaba, no obstante moviéndose con brusquedad. Toro reservón y mirón, muy incierto, transmitía inseguridad. Aquí el esfuerzo de "El Cid" fue más bien aparente.



Luque también entre las dos orillas. Sus lances a la verónica, tan rápidos, parecían despreciar el encuentro. El toro como buen manso, rebotado de caballo a caballo, suelto en tres encuentros. Y aún distraído el animal, llevándole a media altura, terminó Luque afianzándose con la muleta. Muchos pases, unos mejores que otros. En el inicio de uno de pecho, la cornada. No llegó a perder la verticalidad pero estaba herido, sangrando por debajo de la rodilla. No quiso torniquete Luque, permaneciendo en el ruedo hasta montar la espada. Visiblemente mermado de facultades, de poco sirvió el esfuerzo.


Pinar se justificó asimismo en su lote. El tercero, el más manso del envío, le obligó a estar acelerado, en ocasiones también despegado y con la suerte descargada. Punteaba el toro, que iba dando cabezazos. Tampoco estuvo fino Pinar con la espada.

Pero llegó a tiempo Pinar de sacarse la espina en el quinto, otro toro para poner a prueba muchas cosas que luce este torero en positivo. Por ejemplo, el oficio. Y la decisión. Con tanto amor propio en la cara del toro la conexión con el tendido es mayor.


Fuente: EFE

Imágenes: Paco Ferrís

Valencia ( 6ª de fallas ), 'UN TAL LÓPEZ'.

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Valencia, 16 de marzo. 6º de feria. Lleno.

Toros de Zalduendo, desiguales de presentación y hechuras. Los primeros anovillados y muy sospechosos de pitones. Los dos últimos, con cuajo y serios por delante. Manejables aunque justos de raza en conjunto, salvo el noble 6º y el manso y complicado 5º, con mucho peligro.

Enrique Ponce, ovación , oreja y saludos tras avisos.
El Juli, dos orejas, saludos y dos orejas.

Valencia (Esp.)
Dejó la noche untada en maestría. Por ahí andan las gentes, rebozadas en la harina del toreo de un tal López. Un
tipo rubio que lleva en su ADN el toreo entero. Ese tal López es tan buen torero que el ninguneo habitual de cada añada, casi epidérmico, no sólo resbaló por sus escamas de lagarto, sino que creció tanto que adivinó la historia y se emparejó con ella en un mano a mano con uno de los más grandes de los libros de texto del toreo. Ponce. Rotundo, perfecto, distinto en tres toros distintos, sin una fisura mental, ni un pulso de más o de menos. Y como todos los grandes, gentil y caballero tras ese quite inverosímil. Tiró de pasado juvenil, rescató la lopecina el señor López y la remató con una larga cambiada de rodillas y un pase de pecho cumbre. Y ofreció a Ponce el desquite del quite en una tarde en la que Don Enrique tiró de ese fondo de figurón para torear las locas embestidas de un marrajo desordenado y geniudo.

Ese tal López, el que dicen que es vulgar, vulgarizó a los vulgares con un dominio de tal calibre que la tarde, parca en bravura, escasa en raza, se volvió en tarde histórica. La firmeza con la que pudo y domesticó al burraquito bravucón fue seguida con una dosificación de pulso al endeble siguiente para terminar apretando los dientes y jugando al toro con el que cerró discurso. Todo ello con una espada tan impecable que los toros salían listos de papeles de los vuelos de la muleta. Que suerte para el ganadero: Ponce y un tal López hicieron de muy poco algo muy grande. Muy vulgar el primero, de casta sin entrega el segundo. Escasos los dos de trapío. De calidad a menos tercero, serio y e indómito el quinto y bueno pero mejor en manos de López, el sexto. Con otros toreros, la tarde es de quema y traca.

Fue un mano a mano entre dos torerazos. La rivalidad no rompió hasta el sexto, preocupados los dos toreros en superar los envites de una corrida de escaso regalo. A la embestida desclasada y anodina del primero le siguió la movilidad de entrega escasa del segundo, burraco, corto de cuello y tipo, de nervio. Con una firmeza de piernas y brazos sin grieta alguna, supo El Juli someter esas embestidas fuertes, secas, después de enseñarle a tirar para adelante en el inicio de faena. Le vino con agresividad, muy entero. Lo calibró López tan firme que surgieron dos tandas con la derecha en la que el toro no trabó la tela y tuvo que seguirla hasta el final. La ves y no la tocas. La hueles y no la pruebas. Con la izquierda fue aún mayor esa sensación de empujarle, de hacer que la siguiera, por abajo cites, por abajo los vuelos. Luego las perrerías de una capeína, circulares y un espadazo tremendo.

Nada que ver el cuarto, toro más suave, noble, para ser medido y ayudado. Con tendencia a irse o a abrirse. El diálogo fue así: a tu altura, sin molestarte, no te me vengas abajo. Pero con la muleta. Sin apretarle, consintiendo y dando confianza. Un imán la muleta, siempre tapado, siempre encelado. Una vez dejó el toro a su aire y se vio su condición: pasaba por la tela y se iba con la cara mirando a la plantá. Quiso irse el toro, no lo dejó El Juli, que entró a recibir, pinchó y luego tomó nota con un espadazo que casi fue el encuentro. Luego llegaría el quite del sexto. Noche cerrada, toro más amplio y de buen son, pero con tendencia a irse a los adentros. Todo un detallazo la lopecina del señor López, pero cuando ese tío echa las dos rodillas en tierra, en los medios, y le pega una larga cambiada y luego improvisa un pase de pecho, el golpe de autoridad se escuchó en la ILP. Y luego invitación a Ponce y brindis caballeroso. Con ese toro fue torero dulce, de pulso y mimo, de enganchar sin casi tocar, de prolongar las embestidas, de dosificar, que de hacer que dure. Con la izquierda, media muleta barrió el suelo y con la espada, un cañón.

Tarde de dulce sabor amargo para Ponce, que brindó al abuelo el primero. Toro sin clase de ir y venir por ir y venir. El tercero tuvo hechuras impecables y fue bueno, pero duró poco, lo suficiente para que Ponce se pusiera derecho con la mano derecha en tandas limpias, a gusto, suelto, pero la faena se derritió algo después del tres en uno. Lo gordo fue lo que hizo al serio y bien armado quinto, que le persiguió al callejón con instinto y llegó a arrancarle un macho de la hombrera, ya con el torero dentro, supuestamente a salvo. Por el lado derecho era muy peligroso, y por el izquierdo tiró derrotes arriba una y otra vez, sin pasar. Tiró entonces Ponce del fondo inagotable de su orgullo y tanto se esforzó y se la jugó que hasta le sacó cuatro tandas con la izquierda. Un tío Ponce. Una lástima pinchar esa faena que le hubiera dado un nuevo triunfo. Ponce no salió en hombros en sus 20 años de historia, salió un tal López. En el fondo, si me permite, los dos salieron. Pero ese tal López. El vulgar que decían y dirán aún, tiene el peligro del ADN. Si le hacen la prueba salen todos los tomos de todas las tauromaquias. Y la fecha en la que paren las vacas.
Crónica: C.R.V.

Imágenes: Paco Ferrís